Estas últimas semanas estuve hablando mucho sobre el tema de "escuchar", de "escucharnos", de darnos ese espacio de cerrar todos los sentidos y dejarlo concentrado en uno solo: la escucha profunda.
Hablamos no solo de aprender a escuchar al otro, si no también, de escucharnos a nosotras mismas.
El momento en que decidimos dejar el celular, apagar la música, la tele, no contestar el teléfono, simplemente estar en silencio. En silencio con la mente, pero en conexíon con el corazon.
Un buen ejemplo de escucha profunda para mi, es en los ascensores. Si se estan riendo, esta todo bien porque estoy segura que no se imaginaban esa confesión. ¿Nunca les paso de mirarse en un espejo y mirarse bien a los ojos y bien hacia adentro? ¿De tener esa sensación como si se fuesen de ustedes mismas y no se reconocieran? ¿Esa soy yo?
Claramente esta presencia y escucha la transitamos durante la practica de la relajación. No estoy diciendo que nos agarre un ataque de identidad en el medio de la entrega, si no que logremos ausentarnos un rato de nuestra mente para escuchar mas profundo. Insistiendo en conectarse con la respiración, con cerrar todos los sentidos y dejar presente la sensación de presencia y escucha del corazón.
Ese corazón que hay días que esta fuerte, enérgico, amoroso, dudoso o confuso, enojado y hasta triste. Pero es un corazón que sostiene un espíritu, el espíritu mas presente de todos, con una fuerza inmensa para hacer lo que se proponga.
Cerrá los ojos, respira y observate. ¿Cuanto te estas amando? ¿Cuanto tiempo le estas dedicando a las cosas que te gustan y te hacen bien?
¡Date un beso y abrazate que sos lo mas importante que tenés!
Solo así podremos salir a expandir amor al mundo.
¡¡Dias previos a la Santa ROSE!! A disfrutarlos en musculosa ;)

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