Descubrí, que a pesar de que los comienzos a veces sean complicados, o tengan ciertos obstáculos, lo importante es SIEMPRE ESTAR AGRADECIDAS por el lugar en donde estamos.
El Yoga nos enseña, que no somos cuerpo, no somos mente, ni somos nuestras emociones. A no identificarnos con nuestro dolor. A transitarlo, si, como parte de nuestra existencia. El Yoga nos enseña que somos tranquilidad y armonía, ese estado que reconocemos después de habernos conectado por un rato con nuestra esencia, que descubrimos cuando nos libramos de tensión física y mental.
Por eso, un lindo ritual de cada mañana que a mi me hace bien y saca una sonrisita:
Despertate, estirate como un gato, bosteza grande, anda a la ventana mas cercana que tengas, mira el mundo y el universo que hay (mas allá de nuestro pequeño mundito en el que vivimos sumergidos...), sonreí (que se te vean los dientes) y AGRADECE.
Ponete linda y a empezar el dia con un poco de Reggeae.
Hermoso dia para todas!

No hay comentarios:
Publicar un comentario